El método

Cómo está hecho

Esto es lo que hay dentro, con qué criterio se escribió, y hasta dónde llega lo que un simulacro puede decirte.

La ruta

El curso está ordenado en 43 capítulos que cubren las cinco áreas. Se estudia en un orden, capítulo a capítulo, alternando áreas: la lección siguiente siempre tiene nombre.

Esto es una decisión de diseño, tomada a propósito. Un estudiante que abre una plataforma y encuentra veinte temas sueltos casi siempre repasa lo que ya sabe, porque es lo cómodo. Un orden fijo le devuelve el tiempo que gastaba decidiendo.

Cómo se avanza

Al final de cada capítulo hay una prueba, y aprobarla abre el siguiente. La puerta está ahí para que cada capítulo se apoye en el anterior: lo que viene después se sostiene porque lo de antes quedó firme.

Las explicaciones

Hay más de 4.600 preguntas, y cada una lleva la explicación de sus cuatro opciones: por qué la correcta lo es y, sobre todo, qué razonamiento equivocado lleva a cada una de las otras. Equivocarse sólo enseña si alguien te dice en qué paso te saliste del camino.

Las lecciones, 162 en total, llevan ejemplos resueltos paso a paso, y cada paso separa qué se hace de por qué se hace. La parte que enseña es la segunda.

Puedes leer una lección completa, abierta a cualquiera.

El marco de referencia

Cada pregunta está clasificada contra las competencias y evidencias del marco de referencia vigente, y el simulacro reparte sus preguntas con los mismos pesos que publica la guía. Por eso practicar aquí se parece a presentar allá.

Alisio Aula es una empresa privada, independiente del Icfes, y responde en exclusiva por su material. Sus preguntas son originales, escritas por su equipo a partir del marco de referencia que el Icfes publica.

El simulacro

El simulacro se califica sobre las escalas oficiales: cada área de 0 a 100 y el global de 0 a 500, con los pesos publicados, donde Lectura Crítica, Matemáticas, Sociales y Ciencias valen 3 cada una e Inglés vale 1. El puntaje se compara contra la distribución real de más de un millón de estudiantes de una aplicación anterior, así que el percentil que ves está anclado a gente de verdad.

Y aquí están los límites, que es la parte que pocos publican. El Icfes califica con un modelo de tres parámetros, que pesa cada pregunta por su dificultad, por cuánto distingue a quien domina el tema del resto, y por la probabilidad de acertar al azar. Alisio usa un modelo más simple, de dificultad solamente, porque estimar los otros dos exige miles de respuestas por pregunta, y ese volumen llega con los estudiantes.

La consecuencia práctica: el puntaje de un simulacro es una estimación sobre la forma que presentaste. Sirve para ver por dónde vas y qué área está floja, y para compararte con una aplicación real del examen. Lo que pase el día del examen lo dirá el examen.

En el celular

Está hecho para el teléfono que ya tienes. Las páginas se mantienen pequeñas a propósito, porque los datos los paga el estudiante, y una lección que ya abriste se sigue leyendo aunque se caiga la señal.


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